Páginas

martes, 24 de abril de 2012

Y tú, ¿Con quién saldrías?

Hoy he hecho de cupido...no, no  he arreglado citas entre mis conocidos ni presentado a dos solteros ansiosos, simplemente he puesto un poco de orden al desorden de mi biblioteca.

Empecé separando los libros profesionales de los de literatura y estos a su vez  agrupados por autores. Involuntariamente al colocarlos en los anaqueles termine jugando a hacer "citas" entre ellos.

Puse a del Valle Inclan sobre Lorca seguido de Unamuno,junto a Bécquer estoy seguro que los cuatro tomarían gustosos más de un café juntos.

A Isabel Allende la puse entre hombres latinoamericanos brillantes: García Márquez y Vargas Llosa, este último al lado de Jorge Luis Borges; espero que Borges y Allende ayuden a que los dos primeros limen asperezas.

A García Márquez le sigue Saramago y Savater, algo izquierdosos, dos de ellos ateos declarados, de seguro su conversación sería profundísima e interminable.

A Tolstoi, Dostoviesky por un lado (ellos se entienden en ruso) y a Foster (Pasaje  a la India), Defoe (Robinson Crusoe),Swift (Los Viajes de Gulliver) y a Lewis Carroll (Alicia en el Pais de las Maravilla) los he colocado juntos para que hablen de viajes, los dos primeros puede que crean que los dos últimos están locos...

A Neruda lo he dejado con sus memorias (Confieso que he vivido) cerca de una poeta publicada por la serie Equinoccio de la USB y su "Bosque de Abedules",ella me agradecería semejante honor.


Katherine Neville (El Ocho) de seguro me odiaría al haberla juntado con Stephenie Meyer (Twilight), debo confesar que no fue intencional, no me quedaba mucho espacio y los dos son par de libracos.

En una esquina he dejado a Cortázar, apartado, difícil de clasificar mejor que él haga como dijo Vargas Llosa que solía hacer, que escoja cuando ver a los amigos.

Los peces abisales de este mar son los pesos pesados: a Nietzche, Hesse y a Kant los he puesto juntos, no había que pensarlo mucho para poner a Wagner con estos sujetos.

Por último he dejado a Jane Austen (Orgullo y Prejuicio) entre Simone de Beauvoir y Susan Sontag,el feminismo de la una mezclado con la irreverencia de la otra podrían actualizar a Austen sobre su visión de la mujer en la sociedad.

Si yo fuera un libro (advierto que todo esto es producto de mi imaginación natural y que ninguna sustancia psicotrópica o chocolatosa ha intervenido en esta idea), confieso que me gustaría estar al lado de Saramago, simple pero profundo, gracioso pero con contenido...

y tú, ¿Con quien saldrías?

domingo, 1 de abril de 2012

Me he acostumbrado

No hay agua en Caracas, Hidrocapital (la empresa estatal surtidora de agua) ha avisado que el suministro de agua sería cortado en casi (por no decir toda la ciudad) durante 24 horas. Es viernes y me entero de la noticia en el almuerzo con mis dos jefes (ambos japoneses). Uno de ellos lo lee por su celular, alarmados apuran su café y piden la cuenta, “¿Qué hacemos?” dice uno  “Tengo que ir a casa” dice el otro. 

El tiempo que transcurrió desde que pidieron la cuenta hasta que fue pagada fue lo suficientemente largo como para que ellos pensarán como resolver sin agua por 24 horas,
-         - ¿Cuántos baños tienes en casa?
-         - Cinco
-         - Bueno no está tan grave, solo que no debes tirar de la palanca más de una vez…
-        -  Llenaré las bañeras!!!
-         - Necesitarás tobos!!!!
-         - ¡Tengo que conseguir tobos! ¡Y bañarme!
-         - Debemos ir a casa rápido!!!

Mientras ellos conversaban yo me reía, veía su alarma, su preocupación y me pareció graciosa, hasta que uno de ellos me preguntó, “¿Maithe-san como harán en tu casa?”.
Allí me preocupé, me alarmé, me asusté. No por falta de planes, sino por la existencia de uno. Dos tobos suficientemente grandes como para cubrir una semana, agua potable para cocinar, restringir el uso del agua al máximo y un gran etc. ¿Cómo no me alarma que no haya agua?, me pregunté a mi misma. ¿Cómo es posible que hasta gracioso me pareciera la preocupación ajena cuando lo que debió darme era vergüenza?

Algunos dirán que los venezolanos somos precavidos ante estas eventualidades, que estamos preparados y que eso es algo digno de mencionar…la verdad es que estar preparados para la ineptitud y el caos no es ser precavido, es simplemente adaptarse a lo inservible, es bajar nuestros estándares… no me enorgullezco de tener tobos en casa para cuando se vaya el agua, me enorgullecería que el agua fuera potable y confiable, no me siento orgullosa cuando pienso que tengo que salir de mi casa una hora y media antes de la hora de llegada a mi trabajo aunque vivo a 30 minutos de distancia solo por si acaso pasa algo en el metro, me sentía orgullosa cuando hablaban del “ciudadano metro” y de cómo las reglas se cumplían en el sistema o cuando me acostumbro a pedirle a mis amigos que me escriban un mensaje en cuanto lleguen a la casa porque quiero saber que están seguros…

Me estoy acostumbrando… que vergüenza eh.  Los dejo, me tengo que dar un baño de tapara…